domingo, 5 de abril de 2015

La Caza de Brujas

La Caza de Brujas



Una de las instituciones protagonistas de esta historia fue la Inquisición. El 5 de diciembre de 1484, el papa Inocencio VIII emitió una bula, o documento papal, que condenaba la brujería. Además, autorizó a dos inquisidores a combatir la amenaza: Jakob Sprenger y Heinrich Kramer.


El martillo de las brujas, que fue reconocido por católicos y protestantes como la máxima autoridad en materia de brujas. Contenía historias fantásticas tomadas de la tradición popular, así como argumentos teológicos y legales en su contra. Además, ofrecía pautas para la identificación y eliminación de brujas.  El martillo de las brujas ha sido calificada “la obra más despiadada  de la literatura universal”.


La bula papal y El martillo de las brujas desataron cacerías por toda Europa. Los inquisidores contaban con una tecnología nueva, la imprenta, la cual ayudó a que la histeria llegara incluso a América.

Mucho más del 70% de los acusados eran mujeres, sobre todo viudas, que rara vez tenían quien las defendiera. También los pobres, los mayores y las vendedoras de remedios herbolarios, sobre todo si no funcionaban. Nadie estaba a salvo, fuera rico o pobre, hombre o mujer, desconocido o importante.


¿Cómo se identificaba a una bruja? Algunas sospechosas eran amarradas y sumergidas en agua fría, supuestamente bendita. Si se hundían, se las consideraba inocentes y eran sacadas del agua. Pero si flotaban, eran ejecutadas en el acto o enjuiciadas por practicar brujería. A otras las pesaban, pues se creía que las brujas no pesaban nada o casi nada.


Sin embargo, con el tiempo comenzó a prevalecer la razón. Los médicos empezaron a reconocer que los ataques epilépticos y problemas similares se debían a enfermedades, no a posesiones demoníacas. Los juicios disminuyeron drásticamente durante el siglo XVII, y para finales de dicho siglo casi habían desaparecido.


Bibliografia:
http://www.jw.org/es/publicaciones/revistas/g201405/la-caza-de-brujas-en-europa/

Las torturas

Métodos de tortura populares en los tiempos de la Inquisición


LA HOGUERA

Se utilizó casi en su totalidad para la quema de “brujas”. El acusado era atado a un poste bajo el cual había madera lista para ser encendida. La persona era quemada viva frente al pueblo.

LA CIGÜEÑA
Consistía en someter al individuo a este aparato hecho de hierro que sujetaba al condenado por cuello, manos y tobillo, y lo sometía a una posición incomodísima que provocaba calambres en los músculos rectales y abdominales; y a las pocas horas de todo el cuerpo.


LA DONCELLA DE HIERRO
Es una especie de ataúd con multitud de púas en su interior, dirigidos a puntos concretos del cuerpo, que se iban clavando lentamente sobre la víctima a medida que se cerraba la puerta. Los clavos eran desmontables, con el fin de poseer un amplio abanico de posibles mutilaciones y heridas que daban lugar a una muerte más o menos lenta.


EL POTRO ESCALERA
Se ataba al reo estirándolo lo más posible sobre una especie de escalera, a continuación se le quemaba con una antorcha el costado y las axilas. Generalmente se morían a causa de la infección de las quemaduras.


EL PÉNDULO
Las muñecas de la víctima eran atadas por detrás de la espalda, se añadía una cuerda a esta ligadura izando al acusado. Inmediatamente los húmeros se desarticulaban y poco a poco también las demás vértebras.



EL TORO DE FALARIS
Se introducía al individuo en su interior y posteriormente se encendía fuego bajo la barriga del toro. Los gritos de la víctima salían por la boca del toro y parecía que mugía.


LA GUILLOTINA
Este es un instrumento sumamente conocido en el que se colocaba la cabeza de la víctima y se dejaba caer una afilada y letal cuchilla que lo decapitaba.


Bibliografía:
http://enigmasylugaresmisteriosos.blogspot.com/2012/10/la-santa-inquisicion-instrumentos-de.html
http://www.portalplanetasedna.com.ar/torturas.htm



jueves, 2 de abril de 2015

La Inquisición

La Inquisición


El Tribunal de la Santa Inquisición fue una institución judicial creada por el pontificado en la edad media, con la misión de localizar, procesar y sentenciar a las personas culpables de herejía. 


En la Iglesia primitiva la pena habitual por herejía era la excomunión. Con el reconocimiento del cristianismo como religión estatal en el siglo IV por los emperadores romanos, los herejes empezaron a ser considerados enemigos del Estado, sobre todo cuando habían provocado violencia y alteraciones del orden público.


La Inquisición en sí no se constituyó hasta 1231, con los estatutos Excommunicamus del papa Gregorio IX. Con ellos el papa redujo la responsabilidad de los obispos en materia de ortodoxia, sometió a los inquisidores bajo la jurisdicción del pontificado, y estableció severos castigos. 


El cargo de inquisidor fue confiado casi en exclusiva a los franciscanos y a los dominicos, a causa de su mejor preparación teológica y su supuesto rechazo de las ambiciones mundanas. Los inquisidores fueron figuras que disponían de imponentes potestades, porque podían excomulgar incluso a príncipes.

El 6 de febrero de 1481 en Sevilla se produce el primer acto de fe donde fueron condenados a la hoguera seis judíos entre hombres y mujeres.


El Santo Oficio de la Inquisición en Cartagena había sido instaurado por orden del rey Felipe II el 25 de enero de 1569 y durante doscientos años dictó penitencia contra setecientos sesenta y siete condenados; a cinco les aplicó la muerte mediante el garrote vil y sus cuerpos quemados en la hoguera para que sus almas se purificaran, otros murieron por los tormentos a que fueron sometidos y otros más en los calabozos a donde eran conducidos.


En Francia el rey Enrique II instituyó la Cámara Ardiente siendo uno de las ejecuciones más crueles la quema de los estudiantes de Lausana.


Napoleón la abolió en España en 1808 pero fue restablecida en 1814 hasta 1834.


Bibliografía:
http://www.banrepcultural.org/blaavirtual/modosycostumbres/crucahis/crucahis61.htm
http://www.mgar.net/var/inqui.htm

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